Reseña de unos poemas por Wislawa Szymborska escritos: “Antología poética”, de Visor Libros

Entonces, los poetas no son escritores, ¿qué son? / La poesía es de poetas, la prosa de los escritores. / En la prosa puede haber de todo, también poesía, / pero en la poesía tiene que haber sólo poesía.” ‘Miedo escénico’, pág. 165

Son poesía y teatro en el siglo XXI grandes olvidados del arte literario y, por ende, de los lectores. No recordamos, olvidamos, que los grandes literatos se atrevieron a aventurarse por otros senderos y viajaron más allá de la prosa: Cervantes, Lorca, Shakespeare, Borges, Bécquer, de Castro, Cortázar, Fuertes, de Burgos, etc. La lista es enorme, sirvan estos pocos nombres, atropellados, a modo de ejemplo. Puede haberse asentado y extendido la creencia no escrita, pero grabada a fuego en el inconsciente colectivo, de que la poesía posee un código inaccesible para el lego, y acercarse a ella es entrar a un bosque frondoso y oscuro, cargado de peligros, donde uno acabará perdiéndose para siempre. Suele sumarse a esta huída o evitación de la literatura más seria el miedo a las palabras “Nobel de Literatura”.

La Antología poética de la Nobel Wislawa Szymborska, publicada en la Colección Visor de Poesía, es una invitación o, mejor aún, un desafio a afrontar y perder ese miedo. Hay que lanzarse a la aventura para volver a disfrutar otra vez como niños del patio de nuestro recreo. Traducida al castellano por Elzbieta Bortklewicz, siento que ha tenido que ser más que complicado el trabajo: Szymborska es en su mensaje universal y sencilla, una historia del mundo en verso, pero precisa y certera en la elección de la palabra. A veces, así de extraña es esta nuestra existencia, el hallazgo de lo que nos parece lo simple y armonioso ha supuesto un complejo y enrevesado trabajo previo de introspección.

Defiendo que hay que acercarse a la poesía, todos y sin pedagogías de ninguna clase, tal y como lo hacemos a las canciones de nuestra vida en el día a día: cantándola en voz alta, poniéndole nuestra música. Hay que jugar con la palabra, en libertad, en el patio de nuestros colegios. Jugamos poco los adultos con lo que nos hace humanos y nos permite expresar nuestro yo: el lenguaje. La poesía es una medicina natural para nuestras almas. Hay tantos tipos de poesía como lectores, al igual que sucede con la narrativa. Busquemos nuestra poesía. No se trata de métrica, ni de análisis: esto no es un examen y hay que, sencillamente, sentir la música y bailar con ella. Versos, estrofas y poemas: cada momento tiene su canción. Una buena manera de introducirse, siempre la recomiendo, es también leer a Gloria Fuertes, la poeta del pueblo, mencionada anteriormente.

Szymborska usa la palabra para explicarse y para explicarnos el mundo, su mundo. Hay que acercarse a ella dejándose, únicamente, llevar: poco a poco, y sin que nos demos cuenta, su mundo está ante nuestros ojos, estamos dentro, pero no es propiedad nuestra salvo cuando lo miramos. ¡Y qué rico mundo el suyo, aunque no nos pertenezca excepto cuando lo miramos! La experiencia vivida, intransferible, configura la individualidad de cada uno de nosotros. Pueblan su universo la historia de la humanidad y las guerras que siempre pierden los dos bandos, los avances científicos y tecnológicos, el tiempo que pasa, las decisiones que tomamos, los sentimientos que nos duelen y de los que uno quisiera distanciarse o despegarse (ayudan a ello y les debemos mucho a aquellos a los que no amamos), el resto de seres vivos (flora y fauna) frente al ser humano: la hipocresía, el elogio sin escrúpulos de una conciencia limpia en el tercer planeta del Sol, lo efímero de la existencia y el apego estéril a las cosas perdidas, la denegación de lo perfecto al ser humano… Sentimos vergüenza, nosotros humanos.

Todo está en la poeta: el universo y el mundo, tan pequeños y tan enormes; el amor, que no sabemos si es normal, serio o útil porque, ¿qué provecho tiene el mundo de dos personas que no lo ven? Vivimos como actores de teatro pero debemos adivinar de que va la obra sobre el escenario y sin previo ensayo.

Leer a la poeta es vislumbrar en un efímero segundo que la vida es bella y la Tierra es nuestra, para después colisionar con este extraño planeta, con gente extraña en él, que sucumbe al tiempo mientras se niegan a reconocerlo. Wislawa Szymborska somos nosotros, los seres humanos, con nuestros defectos y virtudes, cargados de contradicciones e incongruencias, y tan insignificantes en el universo. Una lectura para saborear contemplativamente, en el paraíso de mayo bajo un bello manzano, y que mueve al lector por todos los escenarios posibles de nuestras vidas soñadas. Merece la pena vivirla.

  

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“Dickens enamorado”, de Fórcola Ediciones

Nos propone la traductora y escritora Amelia Pérez de Villar en Dickens enamorado una aproximación a la vida del autor totalmente original por rompedora: Dickens es aquí minuciosamente radiografiado y diseccionado en lo psicológico, mientras de manera simultánea se van dibujando con ligeras pinceladas las influencias existentes en su obra, a la luz de su vida amorosa. Esta publicación, recién reeditada con sumo esmero por Fórcola Ediciones, cubre además en su segunda edición ampliada la relación que Dickens mantuvo con la joven actriz Ellen Ternan en los últimos años de su vida tras un matrimonio roto con Catherine Hogarth del que nacieron diez hijos. Pérez de Villar desmenuza detalladamente la manera en que el primer amor de juventud del célebre autor, Maria Beadnell, marcaría el resto de su vida y producción literaria.

Además de ser una obra de referencia en nuestra lengua, dada la escasa literatura existente sobre Dickens escrita en castellano, nos hallamos ante un trabajo de investigación riguroso, metódico y de perfecta ejecución, concebido y narrado (para captar la atención del lector) como las obras maestras literarias surgidas de la pluma del más célebre autor de la novela victoriana.

Pérez de Villar, quien a fin de elaborar este trabajo ha revisado y estudiado a fondo las más prestigiosas obras biográficas publicadas en lengua inglesa sobre el literato para introducirnos en el relato casi como si nos sumergiésemos en un David Copperfield académico, apoya y da cohesión con su discurso a todas las epístolas que Dickens y Beadnell intercambiaron, y que también ha traducido, para hilvanar un ensayo biográfico que no defraudará a ningún amante de la literatura del autor inglés, del ensayo literario y de las biografías escritas con oficio. Esta lectura nos muestra la historia real desde todos los ángulos, sin ser complaciente: sirva como ejemplo el retrato soterrado que el libro hace de la doble moral subyacente a la sociedad victoriana y de la que ni el propio Dickens escapa. Lectura recomendada, una joya de la editorial, para los que buscan algo completamente alejado de las perspectivas unilaterales de las autobiografías, pero quieren disfrutar una experiencia rica en episodios personales matizados ocasionalmente con las notas testimoniales de aquellos que los vivieron de primera mano. Para seguidores incondicionales del autor de Cuento de Navidad, un must have y un must read.

Escritorio de Dickens, Casa Museo del autor en Londres
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TEATRO CON MAYÚSCULAS y algunos apuntes al respecto de un espectador confinado

Ha estado trabajando Juan Mayorga sin descanso durante la cuarentena. Al leerlo pensé que afortunados son los escenarios, sus artistas (actores, directores, escenógrafos y resto de equipo técnico) y los amantes de la dramaturgia del autor. Refiere en una reciente entrevista que ya está echando en falta el teatro con espectadores. Lo entiendo perfectamente, lo mismo ha comenzado a sucederme a mí. Me ha quedado patente en este confinamiento que nos hemos acostumbrado a vivir tratando con pantallas todo el tiempo y para todo, pero no hemos reflexionado plenamente sobre las implicaciones en nuestra recepción como consumidores de expresiones artísticas: nunca será lo mismo ver una obra en redes sociales o por televisión que convertirse en espectador teatral desde la butaca de la fila cuatro, como no es lo mismo ver la fotografía de una pintura que contemplar una pintura en un museo, o leer un libro impreso vs. leer un libro electrónico. La cuarta pared del cine, o una serie de televisión, nada tiene que ver con la que nos ocupa, la del teatro. Estamos ya tan habituados aquellos que amamos el teatro en el teatro a experimentar como espectadores la ruptura de la cuarta pared teatral que al ver una representación en la pantalla del televisor, ordenador, móvil o tablet, nos sentimos de manera inconsciente violentos, extraños, incómodos e, incluso, experimentamos dificultades para conectar con la realidad que esta nos presenta. Es este visionado eso mismo, un visionado, y el teatro no se visiona como el cine. Ver teatro no es ver cine. El teatro se contempla y cada espectador dirige su mirada de forma diferente. Digamos que cada espectador teatral es, a su modo, director a la misma vez. El teatro filmado nos viene ya editado en base a las decisiones de un realizador. Es testimonio audiovisual de la representación, pero abandonó atrás su esencia misma en el proceso de registro y codificación emprendido para que el mensaje fuese servido por otro canal.

Volviendo a Mayorga, ha dejado lista nuestro dramaturgo en estos días, por ahora, la que será su nueva pieza teatral, La colección: una intrusión en la psique de los coleccionistas. He dedicado parte de este tiempo que hemos pasado en stand-by a leer el teatro del autor, miembro de la RAE y uno de mis fundamentales, y debo decir que no deja de resultarme maravilloso adentrarme y dejarme arrastrar por cada una de sus obras dramáticas. Estoy recordando ahora ese primer encuentro, tóxico y asfixiante, entre antagonista y protagonista al inicio de Animales nocturnos. Eso es conflicto. Parte de la magia de la lectura de Mayorga es la concepción de su teatro como un ente con vida propia que se mantiene en continua evolución. Comenta el autor que vuelve sobre cada una de ellas para reescribirlas. Así vive la relación con sus obras, piezas inacabadas. Ejemplo de ello son Hamelin y La tortuga de Darwin, reescritas y publicadas juntas por Cátedra en un mismo volumen con edición a cargo de Emilio Peral Vega. Aquí, en esta cuidada edición de bolsillo, se establece una comparativa de las reescrituras con sus originales tomando para ello como referentes sus puestas en escena, no los libretos primigenios. Es por esta aproximación del dramaturgo a su obra que, como lector de teatro, uno no deja de imaginar posibles nuevos senderos que transitar cuando lee el teatro de Mayorga. Reescrituras y más reescrituras…

Me han llevado su lectura y las fuerzas oscuras de la reclusión a seguir leyendo para poder seguir disfrutando del teatro plenamente. Me he recreado con otra relectura de tres piezas de nuestro teatro del siglo XX que son, sin duda alguna, pilares fundamentales: el esperpento Luces de bohemia, de Valle-Inclán, y Bodas de sangre y La casa de Bernarda Alba, de Lorca. No deja nunca de sorprenderme la complejidad de una obra como Luces de bohemia, y no exclusivamente por el megalómano trabajo escenográfico que la obra plantea: sus personajes están construidos a la perfección y cada línea que sale de sus labios, cada acotación, están escritas para mostrarnos de ellos toda su profundidad psicológica. Uno, ante semejante mecanismo de relojería suiza, sólo puede reconocer que la pieza teatral es perfecta en su forma y fondo, en su estética y técnica. Con respecto a Lorca, nuestro ilustre andaluz nos legó con Bodas de sangre la que quizá sea la mejor tragedia del teatro contemporáneo español. Las raíces mediterráneas de la historia y el simbolismo lorquianos (la navaja, el rojo, el caballo, la luna, la tierra, el agua y la sangre, entre otros elementos) legaron una composición única y modélica, irrepetible, para referencia de futuras generaciones de dramaturgos. Si Shakespeare hubiese nacido andaluz, un Lorca de otra dimensión, aquí tendría su Hamlet, Romeo y Julieta, Othello y Macbeth, todas juntas, pero no revueltas, en una pieza magistral como es la referida: amor, muerte, celos, honra, traición, viejas rencillas entre familias, etc. La otra gran pieza teatral de Lorca es La casa de Bernarda Alba, aclamada por la crítica como su obra maestra. No se estrenaría hasta años después de la muerte del poeta y dramaturgo en 1936. Nunca sabremos de ella, de sus impresiones, por boca de Lorca. Queda únicamente lo escrito. La riqueza de este drama social es tal que ha sido representada de mil maneras diversas, habiendo así Lorca conseguido su objetivo de llevar el teatro a otro nivel formal. Si en Ibsen hay un antes y un después, aquí hay otro aún no superado. Tengo gran interés en leer su Comedia sin título en edición de Cátedra y completada en su segundo y tercer acto, ya que sólo se conserva el primero, por la pluma de otro grande del teatro poético en el siglo XXI: el jiennense Alberto Conejero.

De teatro en lengua inglesa hablaremos otro día. Molido me ha dejado Sarah Kane con sus Obras completas. Kane sabe como patearte el hígado y revolverte las entrañas y, aún así, consigue que sigas queriendo más. Interesante el in-yer-face theatre…

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“Cómo ser Bill Murray”, de Blackie Books

Cómo ser Bill Murray, de la editorial Blackie Books, está escrito por el periodista de Rolling Stone Gavin Edwards con un estilo muy fresco y ligero de articulista. Ahora que llega el verano apetece leer algo divertido y ameno. Esta lectura, que desde ya os recomiendo, no sólo cumple con ello: es también, a su manera, un libro de autoayuda que no se limita a dar reglas para sentirse realizado, sino que te enseña a vivir tu vida plenamente y sin ataduras descubriendo y profundizando en la psicología y filosofía del personaje y la persona de Bill Murray.
Murray, protagonista de películas tan famosas como Cazafantasmas, Atrapado en el tiempo o Lost in Translation, pasa gran parte de su tiempo, ya sea libre o mientras trabaja, sorprendiendo a los demás con una receta muy sencilla: ser él mismo. La primera parte de este libro recoge en diez mandamientos o principios su filosofía de vida. El autor encaja en cada uno de ellos anécdotas o experiencias que personas que han trabajado con Bill, y otras no conocidas públicamente que se han topado con él, han vivenciado de manera intensa. Las anécdotas apelan siempre, así organizadas, a ese principio filosófico en el que se encuentran enmarcadas y por el que Bill se rige. El libro no te permite parar de reír. Aunque de manera muy sutil e inteligente muestra también el lado triste de la vida.
En la segunda parte el autor hace un recorrido por la filmografía de Bill Murray. Particularmente, creo que con ambas partes se crea un equilibrio perfecto. La primera recoge historias maravillosas, como esa en la que Bill Murray tapa los ojos de una persona desconocida en un paso de peatones mientras le pregunta: “¿Quién soy?”. La persona, sorprendida, se gira para descubrir al actor diciéndole: “Si lo cuentas, nadie te va a creer”. Momentos así crean en el lector el deseo de ser un poco más como Bill Murray. La segunda parte nos descubre un abanico de películas tan amplio e interesante que, seas amante del cine o no, desearás ver lo antes posible.
Así os animo a leer este estupendo libro que es una mezcla de filosofía, humor, autoayuda y biografía. Un libro sin pretensiones pero que sabe llegar a ese niño que todos llevamos dentro. Espero que os guste.

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Cine en streaming a través de BitTorrent

Interfaz de Popcorn Time

Interfaz de Popcorn Time

Primero fue Popcorn Time. Ahora se llama Time 4 Popcorn, un software de código abierto (Open Source) con una interfaz que le ha llevado a ser conocido como el ‘Netflix de la piratería’, y en estos momentos es el servicio de moda usado por los internautas para la reproducción de contenidos ilegales en streaming. El usuario puede acceder de manera gratuita a un amplísimo catálogo de recientes títulos hollywoodienses, muchos de ellos con calidad HD 1080p, tras descargar el paquete. Las películas no se almacenan en el disco duro del usuario, simplemente se reproducen. Sus creadores argumentan no disponer del contenido pirateado, redirigen al usuario a otros lugares que lo alojan. Y advierten: “úsalo bajo tu propia responsabilidad”…

La situación es preocupante tanto para la industria como para los usuarios. A mí, como amante del cine y consumidor, me angustia. Pertenezco a ese grupo de los que coleccionamos nuestros títulos favoritos en DVD y Blu-Ray, usuarios de comunidades tales como mubis. Y considero excesivo el precio de estos soportes físicos. Elegí acceder a contenidos legales pero tuve que renunciar a las salas comerciales. Pienso que los soportes digitales, los cuales también he comprado, no ofrecen precios competitivos frente a la copia física; las plataformas de pago (videoclubes online) cuentan frecuentemente con catálogos limitados. En España podemos destacar NubeoxFilmin y Wuaki. Sin embargo en nuestro país es la red social privada series.ly la que triunfa ofreciendo su ‘televisión social’; es decir, series, películas y programas compartidos por los miembros de la misma.

La industria debe analizar urgentemente la cuestión y buscar soluciones inmediatas, sin perder de referente que Internet, junto con las nuevas pantallas, ha llegado para quedarse y tanto el mercado como el modo en el que consumimos el audiovisual definitivamente han cambiado. Los usuarios (consumidores de audiovisual) deben comprender que la industria cinematográfica es un negocio. Si ambas partes no encuentran ese equilibrio necesario los resultados pueden ser demoledores: descenso del número de producciones y de la calidad artística de las mismas, lo que finalmente nos privará del placer de disfrutar el Séptimo Arte y la nueva Edad de Oro de las series de televisión tal y como los conocemos.

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Stephen King, maestro y señor de nuestras pesadillas

Stephen King es de esos pocos escritores que siempre son noticia. Sus nuevas obras se convierten al instante en best sellers. De las clásicas nada nuevo podemos decir. King es aún el maestro indiscutible de la novela de terror después de 40 años. Sí, ya han pasado cuatro décadas desde la llegada a las librerías de Carrie. Coincidiendo con el aniversario seis novelas del autor, publicadas entre 1974 y 1983, van a ser reimpresas en edición especial en su lengua materna, el inglés. Es hora de desempolvar las viejas ediciones de bolsillo en su traducción al castellano, las hojas ya amarillas, y volver a disfrutar de clásicos como El misterio de Salem’s Lot, El resplandor Apocalipsis.

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Pompeya y el volcán (humano)

Área arqueológica de Pompeya

Área arqueológica de Pompeya

La ciudad que fuese sepultada por las cenizas del Vesubio en el año 79, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1997, muere. Derrumbes, lluvias, expolios, ayudas para la rehabilitación que van a parar a otras manos de Nápoles y, para colmo, el robo del fragmento de un fresco arrancado con cincel se erigen ahora en ese otro volcán, el humano, que acabará definitivamente con el área arqueológica.

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El inevitable ‘Exodus’ de unos decorados de cine

Decorados para el film 'Exodus' en el paraje  El Chorrillo de Sierra Alhamilla

Decorados para el film ‘Exodus’ en el paraje El Chorrillo de Sierra Alhamilla

Arthur Max, diseñador de producción y habitual colaborador de Ridley Scott. Sus bocetos para Exodus. Fotografías de rodaje. Y finalmente la película bíblica. Es lo que quedará.
Han pasado algunos meses ya desde que el rodaje de la superproducción del director británico abandonase la provincia de Almería. Quedaban bajo el cielo azul y sobre la orografía árida de Almería unos sets excesivamente costosos de mantener. Fueron desmontados. El tiempo, cronológico y atmosférico, junto a la intervención también erosiva del hombre acabarán pronto con las falsas calles, casas y muros (huecos y dispuestos para crear perspectivas) que han quedado en pie de un simbólico (por minúsculo a la vez que mágico) poblado del Antiguo Egipto de Ramsés II. Está situado, cosas del séptimo arte, en Pechina.
Se abre aquí el debate sobre la conservación de los decorados cinematográficos, casi siempre inviable al ser el gasto mayor que la inversión realizada para la construcción de los mismos, difícilmente amortizable con una hipotética apertura al público y acceso previo pago. El cine nos devolverá unos espacios majestuosos en 3D, pero ya no podremos sentir in situ lo prodigioso del artificio arquitectónico, el ilusionismo, para recrear un pasado que fue y ya no es ante la cámara cinematográfica. Es recomendable la visita, aunque esta y muchas más como ella inexorablemente acortarán la vida del poblado. Un espejismo condenado a desvanecerse.

Una muestra del artificio cinematográfico

Una muestra del artificio cinematográfico

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La Cámara de Ámbar

Réplica de la Cámara de Ámbar

Réplica de la Cámara de Ámbar

Conocida como la Octava Maravilla del Mundo, es una de las obras de arte más importantes del siglo XVIII. Fue regalada al zar ruso Pedro I el Grande por el rey Federico Guillermo I de Prusia y sería instalada y acabada en una sala de ciento veinte metros cuadrados del Palacio de Catalina, en Pushkin, por el arquitecto italiano Francesco Bartolomeo Rastrelli.
En 1941, durante la invasión de la URSS, el ejército alemán saqueó el lugar, siendo la Cámara desmantelada y transportada al Castillo de Königsberg (antigua Prusia Oriental, actual región rusa de Kaliningrado). Al final de la Segunda Guerra Mundial, en 1945, la Cámara de Ámbar había desaparecido y su paradero actual es uno de los grandes enigmas de la Historia del Arte. En el año 2003 fue reemplazada por una réplica e inaugurada durante los festejos del tricentésimo aniversario de San Petersburgo.

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Johnson antes que Kane

Fotograma del film recuperado

Fotograma del film recuperado

Que Citizen Kane (1941) es la opera prima de Orson Welles ha pasado a la historia de la Historia del Cine. Welles dirigió anteriormente una comedia muda: Too Much Johnson (1938). Una copia del filme, el cual se creía perdido durante un incendio en la casa madrileña del mítico director en 1970, fue localizada en un almacén del Centro Cultural Cinemazero en Pordenone, localidad situada al noreste de Italia.
La George Eastman House en Rochester (Estados Unidos) ha sido la encargada de la restauración con la contribución de la National Film Preservation Foundation. Los rollos de la misma, a excepción de uno bastante deteriorado, se encontraban en relativo buen estado de conservación.
Italia acoge el próximo 9 de octubre de 2013 el estreno mundial de la película dentro del Giornate del Cinema Muto di Pordenone. Unos días más tarde, el 16 de octubre, la obra se proyectará en el Dryden Theatre de George Eastman House en Nueva York.

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